jueves, 5 de abril de 2012

GARABATOS PARA UN HASTA LUEGO


En estos días, en que los lectores, nos sentimos tan desolados y no encontramos motivos para seguir leyendo, buscamos en los periódicos, entre sus páginas, algo que nos haga olvidar, que nos alegre un poco la vida. De pronto en una hoja, escondida en su reverso, aparece algo que nos hace sonreír. Es una viñeta del maestro. Una escena, simple pero tremendamente ingeniosa. 

Ayer nos enteramos que el maestro del humor gráfico se jubilaba, que emprendía un largo viaje. Un viaje a donde van los genios, un lugar donde son inmortalizados. A partir de ahora, nos preguntaremos, ¿Maestro, quien nos arrancará esa sonrisa al leer el periódico?, ¿quien pondrá esa pincelada de humor que nos haga poder enfrentarnos a las desoladoras noticias de cada día?. De pronto nos suena el móvil, y una voz madura y cariñosa nos dice: “Abrir cada día el periódico y mirar en “nacional”, siempre lo encontrareis en esa sección”.

Mingote, fue un ser entrañable, que siempre estaba al pie del cañón, dibujando la actualidad, buscando la noticia, para satirizarla. Algo que podía ser triste o preocupante, tenia la habilidad de tornarlo en gracioso o divertido.

Ayer por primera vez en 59 años, cuando llegamos a la pagina 4 del ABC, sólo había un recuadro en blanco bordeado en negro.  La sonrisa dicen que está muy próxima al llanto. Pues bien, ayer muchos, sonreímos con lagrimas al comprobar que el diario estaba falto de El.  Mingote no llenará más con sus trazos y su ingenio ese recuadro de la página 4, pero si seguirá llenando de humor nuestro recuerdo.  Miembro de la generación del “27”, supo vadear muchos temporales. Brillando tanto en la dictadura como en la democracia. 

Que difícil es escribir sobre Mingote. He comenzado a escribir esta columna varias veces, pensando, que decir, como enfocarla, y siempre, cuando llevaba unas líneas la tiraba a la papelera.  Sería muy fácil hacer unas cuantas alusiones a ángeles, hablar sobre dónde estará dibujando ahora, si estará en el cielo o quizás se habrá reencarnado en uno  de esos pájaros que tanto le gustaba dibujar. 

También sería muy fácil, alagarle como el artista que fue. Un genio, un intelectual y un maestro de maestros, ese fue Mingote. Además, fue un incansable trabajador, la fama, y el prestigio, no vinieron solos; llegar hasta donde él llegó, no suele ser un camino fácil. El jamás se dejaba derrotar por las criticas negativas, como solía decir “sigo y sigo, hay que seguir siempre“, seguir el camino día a día es muy duro a veces, pero él, incansable no paró ni un solo día de sus 93 años de caminar hacia delante. En mi humilde opinión, fue el gran merito de Mingote. Un caminante que si hizo camino y nunca estelas en la mar.

Hoy lloramos la pérdida del maestro, pero no su muerte, La fatídica “dama” no podrá matarlo, pues la muerte solo mata a quienes son olvidados. Mingote sigue y seguirá en todos nosotros. Sigue y seguirá formando parte de ABC. Dios ha querido que desde ayer,  Mingote dibuje también para el.  ¡Hasta luego maestro!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario