Hoy es día 11M, un día para el recuerdo, para el homenaje a cientos de personas que se fueron sin despedirse. Sin llegar a cumplir sus metas, sin darles un beso de buenas noches a sus hijos o a sus padres. Es un día donde solo cabe un protagonista llamado “recuerdo”. Todos deberíamos honrar a los 191 muertos y por que no, a los 1.858 heridos que también fueron protagonistas ese fatídico día, recordando en silencio y unidad a estas personas que de una u otra forma han dado su vida por una causa que jamás nadie podrá justificar.
Hoy
día 11M, los sindicatos saldrán a la calle, pero no para recordar a los
trabajadores que no llegaron a su puesto de trabajo. Saldrán a protestar por la
reforma laboral. Un día tan señalado, tan especial, cuando llevan tantos años
callados, sumando parados. Hoy después de la manifestación y después de doblar
sus pancartas, ya que el día promete ser primaveral, no faltaran unas cervezas
para festejar el éxito de la movilización y de paso hablar de la huelga general
del próximo 29M. Unas protestas destinadas a un partido que no lleva aun cien
días en el poder de un país donde las listas del paro suben, las bolsas bajan,
los empresarios cuelgan a diario los carteles de cerrado por ruina. Un
presidente debe buscar soluciones mas o menos agresivas, soluciones que seguro
no le gusta tomar. El IRPF, La reforma laboral, recortar por donde ya no queda
tela que cortar. Medidas siempre impopulares. El problema estriba
en que a los sindicatos con esta nueva reforma, se les quita poder y dinero.
Dos razones muy poderosas para romper el silencio de los últimos años. Esto les
duele y mucho.
Debemos
dar a este o a cualquier gobierno un voto de confianza. Nos guste o no. Veamos
si son capaces de reflotar este barco, que al igual que el “Costa
Concordia” esta medio hundido y sin capitán. Muchos de nosotros hemos tenido
que saltar por la borda para salvarnos del desastre laboral, económico y
social, buscando nuevas formulas y rompiendo nuestros propios esquemas. Se
merecen unos meses de confianza para ver si las medidas funcionan o no. Si son
realmente eficaces como dicen algunos o son una forma de abaratar el despido,
como aseguran otros. Que los sindicatos pierdan poder no es extraño, en
los tiempos que corren. Todavía no sabemos el numero de liberados sindicales,
lo que cobran, los que siendo liberados, dirigen sus propias empresas, ¿por
qué? están tan callados aquellos que forman parte de consejos de dirección o
administración de grandes compañías.
El
día 29M habrá piquetes informativos que silicona en mano sellarán
cerraduras, en polígonos amenazaran a autónomos o personas que no pueden
permitirse el lujo de perder ese día, “pero deben proteger a los trabajadores
por encima de todo”.
Hoy
día 11M Los sindicatos saldrán a la calle pero no a honrar a sus trabajadores
muertos ni a contestar preguntas, tampoco a proteger a miles de autónomos
(tenderos, electricistas, trasportistas, etc.). Saldrán a la calle a decir que
no a la perdida de poder y dinero. Hoy solo se oirán sus cantos de
sirena.
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